27 de Julio 2020

"Alemania se compromete, tanto en el plano doméstico como en su política exterior, con un crecimiento sostenible en términos sociales, económicos y ambientales"

Entrevistamos a Jürgen Mertens, Embajador de Alemania en la República Argentina. A continuación, la entrevista completa.

- Teniendo en cuenta su formación profesional y su experiencia. ¿Cuáles fueron los mayores desafíos culturales que tuvo que a travesar al comenzar su misión diplomática en Argentina? Y ¿cómo diferencia a la Argentina de los demás países latinoamericanos? 

-Desafíos culturales no hubo muchos. Yo tengo experiencia en varios otros países de Latinoamérica. Trabajé en La Habana, México y como embajador alemán en Colombia, y mi esposa es de Ecuador. Además, en varios aspectos Argentina, y especialmente la capital, no es tan distinto a un país europeo. No me costó mucho adaptarme a vivir y trabajar en Argentina – más bien, me encanta y me motiva. 

Lo que me encanta en Argentina es que es un país tan diverso, de las culturas e historias indígenas hasta las influencias de la inmigración europea – con un elemento importante de inmigración germanohablante.

Durante mis tres años como embajador, fue emocionante ver cuantas argentinas y argentinos – sean de origen alemán o no! – se interesan por Alemania, un interés multifacético. Es una base fenomenal para las relaciones entre Alemania y Argentina. La comunidad alemana en Argentina es de las más grandes en América Latina [como mínimo un millón tiene antecedentes alemanes; según otros cálculos, más de 2 millones]. Si quieren, lo podemos medir en la popularidad de las famosas fiestas de cerveza, los Oktoberfest. Sin ninguna duda, el Oktoberfest es una de las marcas alemanas más conocidas en el mundo. En Argentina, el más grande lo celebran todos los años decenas de miles de personas en General Villa Belgrano en la provincia de Córdoba – entre todas las fiestas de América Latina, sólo una fiesta de eso tipo en Brasil es más grande. 

- Desde 2017, la actualidad hubo un sinnúmero de cambios en el contexto internacional y nacional (argentino). ¿Se imaginó alguna vez que su última misión se vería atravesada por una demanda de cooperación internacional, para la contención de los ciudadanos alemanes en la Argentina? 

- La verdad es que no, pero los diplomáticos sabemos que muchas veces los problemas que hay que resolver vienen de sorpresa. Aunque – claro – esta crisis del coronavirus es mucho más profunda y difícil que otros desafíos de las últimas décadas.

- La embajada alemana apoya todos los años diferentes microemprendimientos, los cuales son proyectos sociales educativos y/o medioambientales. Entendiendo que la promoción de esta relación forma parte de la agenda alemana a nivel interno y externo, ¿Cree que estos proyectos lograron incrementar el interés en la temática, por parte de la sociedad argentina? (¿Es decir, han provocado un cambio positivo?) 

- Alemania se compromete, tanto en el plano doméstico como en su política exterior, con un crecimiento sostenible en términos sociales, económicos y ambientales. En este marco, nuestro propósito con los microproyectos es llevar a cabo pequeñas acciones que tengan un gran impacto local. Apoyamos iniciativas locales para el mejoramiento de las condiciones de vida de grupos de personas no privilegiadas o vulnerables a través de la implementación de proyectos de cuidado del ambiente y el uso eficiente de recursos. Sin duda la vasta experiencia alemana en el plano ambiental y energético, junto con nuestro trabajo con las comunidades y socios locales, han aportado a la visibilización de esta temática en Argentina. En los últimos años hemos apoyado un proyecto de cocinas solares en una escuela de Jujuy, aprovechando la gran fuente de energía solar de la región, como también hemos instalado paneles fotovoltaicos y calentadores solares térmicos en el centro comunitario de un barrio popular en la zona de Moreno, en la Provincia de Buenos Aires. Hemos colaborado con un proyecto de acceso a agua potable para una escuela rural en Santiago del Estero y otro de fabricación de viviendas a partir de ladrillos de plástico PET reciclado en Tucumán, por enumerar solo algunos ejemplos.

Tratamos de promover acciones en todo el país y a través de estos proyectos abogamos por un crecimiento social y económico ecológicamente sustentable. Los proyectos que apoyamos tienen una amplia recepción en Argentina y notamos un creciente interés por la temática de sostenabilidad, lo cual también pudimos ver en la gran repercusión pública de nuestra muestra sobre la transición energética de Alemania.

- Actualmente Alemania se encuentra en una situación muy diferente de la argentina, y además teniendo en cuenta la diferencia económica entre ambas naciones ¿Cuál es su opinión sobre cómo afectará la crisis económica global del COVID-19 a las relaciones comerciales bilaterales entre ambos países? 

- En Sudamérica Argentina es sin duda uno de nuestros socios comerciales más importantes. En el 2019 nuestro intercambio comercial fue de 3500 millones Euros.

Contamos con una trayectoria larguísima, la relación entre nuestros países es profunda y de largo plazo. Muchas empresas llevan décadas, algunas incluso ya más de 100 años en el país. Y esto no se limita a las grandes, muchas PYMES alemanas especializadas también operan en Argentina hace mucho tiempo.

Sobre este fundamento tan sólido, queremos seguir construyendo nuestra relación a futuro. Esta crisis nos demostró, quizás como nunca antes, la importancia del multilateralismo. Por eso considero importante la profundización de las relaciones, por ejemplo a través del acuerdo entre Unión Europea y Mercosur. Juntos podemos salir más fortalecidos de esta crisis.

Otro eje en el que Argentina se posicionó como socio cercano e importante de Alemania en los últimos años son las así llamadas industrias del futuro. También ahí veo un gran potencial para seguir nuestro intercambio, en particular en el sector de la energía renovable.

A través de cientos de millones de Euros en inversiones en parques eólicos en las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz y Rio Negro empresas alemanas participaron masivamente en la expansión de las energías renovables en Argentina. En Alemania la transición energética fue un acelerador de innovación e impulsó un sector de la economía que hoy representa 330.000 puestos de trabajo, ¡las posibilidades son enormes!

También en términos generales la aplicación de nuevas tecnologías en la industria es un proceso que nos acerca. La digitalización nivela el campo de juego de una manera sin precedentes. Frente a ella todos debemos modernizarnos y sus costos de adaptación se han reducido exponencialmente. Esa necesidad existe globalmente y en la crisis del Covid este hecho se hizo particularmente visible.

Con sus 5 “unicornios” digitales y una población joven y conectada, Argentina cuenta con todos los requisitos necesarios para ponerse al día tecnológicamente y achatar la brecha que existe con los países desarrollados. Por eso también veo grandes posibilidades de cooperación entre Alemania y Argentina. El know-how tecnológico existe aquí y desde Alemania podemos contribuir con nuestra experiencia de integrar lo digital con lo industrial en la llamada Industria 4.0.

-El contexto nacional de cuarentena, ¿Cómo ha afecta el funcionamiento de las secciones de Cultura y Asuntos Universitarios y Científicos de la embajada? 

- Las relaciones bilaterales entre Alemania y Argentina en temas culturales, científicos y universitarios son profundas, se distinguen por la confianza recíproca y cuentan con una larga trayectoria. El hermanamiento de Berlín y Buenos Aires cumplió 25 años y el acuerdo en el ámbito de ciencia y tecnología festejó su 50 aniversario el último año.

Existe un constante flujo e intercambio de artistas, músicos, estudiantes e investigadores entre nuestros países. Claro que la crisis provocada por el coronavirus y la cuarentena afectaron fuertemente a esta cooperación. Teatros, museos, cines, salas de conciertos y universidades están cerradas. Las secciones de Cultura y Asuntos Universitarios y Científicos tuvieron que adaptarse a esta situación, pero sobre todo esto significa un gran desafío para instituciones y personas que viven de estos sectores.

Cada crisis brinda también oportunidades. Muchas organizaciones reaccionaron rápidamente y comenzaron a digitalizar su oferta. Claro que esto no sustituye en el largo plazo eventos culturales y conferencias científicas. El Gobierno Alemán y la Embajada apoyan a instituciones en el desarrollo de nuevos formatos y en atenuar la crisis. Por ejemplo mediante un fondo para institutos culturales en América Latina, que puede otorgar hasta 25.000 Euros por instituto. Además el Gobierno Alemán ha puesto a disposición hasta 70 millones de Euros para las escuelas alemanas y los Institutos Goethe en el mundo. Asimismo hay oportunidades de ampliar la cooperación científica entre nuestros países. En este momento estamos en estrecho contacto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva para establecer un diálogo de pandemia. También hay diálogos informales entre científicos sobre la lucha contra el Covid19 y un intercambio científico entre las ciudades hermanadas de Berlín y Buenos Aires. Además, universidades alemanas y argentinas participan en un proyecto multilateral para establecer un estudio comparativo de las consecuencias del Covid-19 en la vida social. Con la muy buena base que tenemos en nuestra cooperación bilateral, estoy optimista de que conjuntamente podamos salir más fuertes de esta crisis.

- Alemania, es uno de los países que ha salido de la cuarentena y donde la población desarrolla una vida cuasi normal, ya que se mantienen ciertas normas con el objetivo de regular y evitar un rebrote. ¿Piensa que en un futuro cercano los argentinos podrían retornar a un contexto donde se mantengan medidas similares? 

- Espero que sí, pero lamentablemente no podemos predecir el futuro. Vemos que en Argentina tanto el gobierno nacional como los gobiernos de la ciudad y de las provincias están haciendo un trabajo muy serio para lograr la contención del virus, pero vemos en todo el mundo que es un desafío muy complicado.

- Actualmente, ¿cuáles opina que serán las temáticas a las que el Embajador que lo suceda deba poner especial atención y que pueden representar un desafío? 

- Sugiero que esto lo hablen con mi sucesor! En términos generales, veo muchas oportunidades – ya hablamos de unas cuantas áreas en esta entrevista – para profundizar aún más nuestras relaciones. 

- Por último, nos gustaría que le brinde un consejo para los futuros diplomáticos alemanes que acepten la misión de ser representantes en este país tan peculiar. ¿Cómo define a los argentinos y que se lleva de nuestra cultura? 

- Bueno, esta pregunta podría ser una entrevista entera! Ya mencioné al inicio que me encanta la gran variedad de la cultura en Argentina y todas sus influencias. Me llevo impresiones fuertes de la calidez de la gente, la pasión del fútbol y del tango (y del tango también un poco la melancolía), la capacidad argentina de siempre dar la cara frente a tiempos difíciles, sean económicos o políticos o ahora de pandemia. Aunque el discurso político puede ser muy animado y polarizado, me voy con la convicción que la democracia argentina es fuerte y consolidada. Y también me voy impresionado como la sociedad argentina recuerda y reflexiona sobre el pasado de dictadura para que no vuelva a repetirse. Todo esto me hace optimista respecto al futuro de Argentina – y este optimismo intento pasarlo a los nuevos colegas que llegan en las próximas semanas.  

REDACCIÓN Y EDICIÓN: Sofia B. Melian, Imagen Diplomática.