Marruecos, líder mundial por su campaña de vacunación contra el Covid-19

Por Cary Macena

Con el Rey Mohammed VI recibiendo en el palacio real la primera dosis de la vacuna contra el Covid-19, incentivando con su actitud a que todo su pueblo siga su ejemplo, el Reino de Marruecos dio inicio el 28 de enero de 2021 a una de las más exitosas campañas de vacunación en todo el mundo, pasando a formar parte de los 10 países que más rápidamente han vacunado a su población, muy por arriba de la mayoría de los países europeos y muy por encima de los de su región. En esa actitud ejemplar de su líder y en la vacunación temprana, han estribado las políticas de estado que han contribuido al éxito de los marroquíes frente a la pandemia.

En tasas de vacunación Marruecos siempre estuvo a la cabeza de África, con una campaña que arrancó a fines de enero de 2021, en un principio con más del 20 por ciento de su población con la primera dosis ya aplicada y alrededor del diez por ciento con aplicación completa.

Marruecos ha sabido observar a su alrededor, sobre todo ha sabido ponderar la gravísima situación por la que atravesó Europa; y en un mercado internacional que ha presentado en una primera etapa una gran escasez de producción: Marruecos, antes que muchos, logró entablar relación con los principales países fabricantes de vacunas, como por ejemplo Inglaterra y China, pero principalmente con India que es actualmente el mayor proveedor mundial de medicamentos, siendo esta una de las razones de porqué Marruecos pudo conseguir un suministro tan elevado de vacunas y a muy buen precio, pudiendo inclusive soportar y atravesar en abril su época más crítica dada por el comienzo del Ramadán, con las inevitables e incontenibles reuniones familiares y religiosas que eso suele implicar, prohibiendo por segundo año consecutivo el rezo colectivo de la fiesta de Eid el Fitr (la festividad mayor de los musulmanes), en una de sus más firmes y relevantes decisiones de estado tomadas con el fin de garantizar las condiciones de distanciamiento y proteger a su población, sumando a todo ello el toque de queda en todo el país de ocho de la tarde a seis de la madrugada, para impedir los desplazamiento nocturnos que se dan durante todo el mes de ayuno sagrado.

Marruecos ha actuado con una gran anticipación preventiva cuando ya a principios de 2020 creó un Fondo Especial cuya primera cifra fue de mil millones de euros (más del 2,7 de su PBI), cifra ensanchada a fines de mayo de este año por 450 millones de euros otorgados por la Unión Europea; con más el apoyo por parte del Parlamento Africano (entre otros organismos regionales e internacionales) a la propuesta del rey Mohammed VI de multiplicar conocimientos y recursos conjuntos en la lucha contra el virus, a través de la perspectiva continental. Fondo Especial acrecentado por grandes contribuciones voluntarias de grandes empresas, de compañías de seguros, de bancos, etcétera, sumando a partir de abril de este año y en carácter de préstamo reembolsable en un período de cinco años: otros 3.000 millones de dólares otorgados por el Fondo Monetario Internacional.

Marruecos ha aplicado estrictamente el confinamiento, pero combinado con la adquisición rápida de mascarillas y respiradores comprados a terceros, y también mediante una producción nacional masiva, declarando con prontitud el estado de emergencia sanitaria cuyo desarrollo y aplicación ha logrado mantener y garantizar el equipamiento de sus centros de atención con suficientes respiradores y camas de reanimación, con ocupación total de camas y camillas en niveles muy bajos. Por todo ello, sumado a la exitosa adquisición de vacunas y al desarrollo acelerado de la vacunación de su población: Marruecos es considerado como hacedor de un modelo a seguir en esta materia, recibiendo una declaración oficial de la Organización Mundial de la Salud: que felicita a Marruecos por las medidas adoptadas y los logros y éxitos que ha alcanzado en su lucha contra la pandemia.

Marruecos invierte 500 millones de dólares en la fabricación de vacunas contra el Covid-19

Liderando la región en materia de biotecnología y buscando generar auto sustento en el área de las vacunas contra el Covid-19, el país africano se lanza a la producción de la vacuna china Sinopharm, habiendo firmado un memorando de cooperación con el laboratorio, en una ceremonia con la presencia del rey Mohammed VI; esperando alcanzar rápidamente una producción de cinco millones de dosis por mes. El proyecto asociativo se corresponde con las conversaciones mantenidas el 31 de agosto de 2020 entre el rey Mohammed VI y el presidente chino Xi Jinping; uno de cuyos principales objetivos se centró en el trabajo conjunto de Marruecos y China para combatir la pandemia.

Dejanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *